Todo estudiante llega a la escuela secundaria desde un territorio. Antes de sentarse en el aula, camina cuadras, espera colectivos, cruza avenidas y habita plazas. En esa movilidad cotidiana no hay solo un desplazamiento: hay una ciudadanía en acto donde se ensayan la autonomía, el cuidado y el acceso efectivo a derechos.
Este libro invita a los equipos docentes, directivos y supervisión a mirar la escuela más allá de sus muros. La movilidad adolescente no es un asunto de tránsito ni un detalle logístico, sino una oportunidad pedagógica clave para transformar la experiencia educativa.
A través de un riguroso marco conceptual y herramientas prácticas de gestión integrables al Proyecto Escuela, esta obra ofrece orientaciones para pasar del diagnóstico territorial a la acción pedagógica. Una propuesta indispensable para conducir escuelas secundarias situadas, capaces de convertir los trayectos cotidianos en valiosos aprendizajes de participación democrática y apropiación del espacio público.
