La medicina preventiva es eficaz, necesaria y salva vidas. Sin embargo, también puede causar sufrimiento a las personas. Por eso, la editorial del Hospital Italiano de Buenos Aires publicó un nuevo libro en el que se aborda el tema considerando las ventajas de las prácticas preventivas pero también las desventajas que es importante conocer.


Una mujer de sesenta años se siente muy bien, no tiene ningún síntoma y se considera sana. Decide visitar a un médico para hacerse un chequeo; el médico la revisa, le dice que tiene la presión un poco alta y que está algo excedida de peso, le recomienda que empiece a comer con poca sal, que haga más actividad física, que coma menos grasas y le pide una serie de estudios: análisis de sangre y orina, electrocardiograma, sangre oculta en materia fecal, mamografía, densitometría ósea y papanicolaou. La mujer sale del consultorio, duda, pero finalmente se hace todos los estudios recomendados por el médico y al cabo de dos semanas vuelve a su consultorio. El médico vuelve a tomarle la presión y como nuevamente está alta, ahora le dice a la señora que es hipertensa; luego mira los análisis de sangre y le explica que tiene el colesterol alto y que el azúcar también está un poco elevado. También le explica que la densitometría muestra que tiene osteoporosis. Ante estos hallazgos el médico le indica a su paciente un remedio para bajar la presión, otro para bajar el colesterol y otro para fortalecer los huesos. También le insiste con que se cuide con la sal, las grasas, que coma alimentos con calcio y que haga actividad física. La señora sale del consultorio y ya no es la misma: ahora tiene tres enfermedades nuevas, es una "nueva enferma", es decir, una persona que se siente sana, pero que la medicina le ha encontrado problemas que desconocía y ante los cuales tiene que tomar diferentes conductas. Esta viñeta ocurre a diario en miles de consultorios médicos, pero ¿tiene sentido todo esto? A lo largo de Los nuevos enfermos, el nuevo libro de delhospital ediciones, Esteban Rubinstein, un médico de familia que cree en la medicina preventiva y la practica a diario en su consultorio, se cuestiona algunos aspectos de la prevención y explica, en forma amena y didáctica, cómo funciona la medicina preventiva en relación con lo que le ocurre a un individuo en particular y no a la población en general.

La medicina preventiva es un tema que cada día adquiere mayor relevancia mundial. Pese a que las controversias y debates que genera están en notable aumento en otros países, en Argentina es poca la bibliografía y la difusión en torno a este ámbito de la salud. De todos modos, Los nuevos enfermos, no es un libro centrado en los beneficios de la medicina preventiva, al contrario, se trata de una crítica constructiva a estas acciones, mostrando aquellos aspectos que pueden no ser tan positivos.

Cuando los médicos o los periodistas intentan explicar temas de su práctica cotidiana en los medios de comunicación suelen ocurrir problemas relacionados con simplificar aspectos complejos que requieren cierta elucubración. Por eso, otro aporte importante del libro es que está escrito en forma de ensayo y tiene un lenguaje ameno y sencillo, ya que está dirigido a la población general aunque también seguramente les resultará de interés a los profesionales de la salud.

Todos creemos y aceptamos que la medicina preventiva mejora la calidad de vida de las personas, pero no solemos cuestionarnos si su aplicación puede causar daño.



El médico toma la presión a sus pacientes, los pesa, les pide análisis de colesterol y de glucemia; a las mujeres les realiza un Papanicolau, les pide una mamografía y una desintometría ósea. Quiere cuidarlos; busca detectar riesgos y prevenir daños para ayudar a sus pacientes. En este proceso de búsqueda del riesgo se detectan enfermedades, y así aparecen los 'nuevos enfermos', personas que se sienten sanas a quienes el médico les ha encontrado un problema de salud.


¿Tiene sentido todo esto? ¿Todas las personas que el médico quiere cuidar se benefician con la detección precoz de las enfermedades? ¿Puede uno llamar enfermedades a estos hallazgos? Estos son los interrogantes del autor, un médico de familia que está convencido de la importancia de la Medicina Preventiva y ha dedicado tiempo a reflexionar con sus colegas y sus pacientes acerca del impacto de ser catalogado como enfermo.



Invitamos a compartir la lectura de este libro a todos aquellos interesados en esta apasionante reflexión, tanto a la comunidad en general como a los profesionales de la salud.

 

Los Nuevos Enfermos - Esteban Rubinstein

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La medicina preventiva es eficaz, necesaria y salva vidas. Sin embargo, también puede causar sufrimiento a las personas. Por eso, la editorial del Hospital Italiano de Buenos Aires publicó un nuevo libro en el que se aborda el tema considerando las ventajas de las prácticas preventivas pero también las desventajas que es importante conocer.


Una mujer de sesenta años se siente muy bien, no tiene ningún síntoma y se considera sana. Decide visitar a un médico para hacerse un chequeo; el médico la revisa, le dice que tiene la presión un poco alta y que está algo excedida de peso, le recomienda que empiece a comer con poca sal, que haga más actividad física, que coma menos grasas y le pide una serie de estudios: análisis de sangre y orina, electrocardiograma, sangre oculta en materia fecal, mamografía, densitometría ósea y papanicolaou. La mujer sale del consultorio, duda, pero finalmente se hace todos los estudios recomendados por el médico y al cabo de dos semanas vuelve a su consultorio. El médico vuelve a tomarle la presión y como nuevamente está alta, ahora le dice a la señora que es hipertensa; luego mira los análisis de sangre y le explica que tiene el colesterol alto y que el azúcar también está un poco elevado. También le explica que la densitometría muestra que tiene osteoporosis. Ante estos hallazgos el médico le indica a su paciente un remedio para bajar la presión, otro para bajar el colesterol y otro para fortalecer los huesos. También le insiste con que se cuide con la sal, las grasas, que coma alimentos con calcio y que haga actividad física. La señora sale del consultorio y ya no es la misma: ahora tiene tres enfermedades nuevas, es una "nueva enferma", es decir, una persona que se siente sana, pero que la medicina le ha encontrado problemas que desconocía y ante los cuales tiene que tomar diferentes conductas. Esta viñeta ocurre a diario en miles de consultorios médicos, pero ¿tiene sentido todo esto? A lo largo de Los nuevos enfermos, el nuevo libro de delhospital ediciones, Esteban Rubinstein, un médico de familia que cree en la medicina preventiva y la practica a diario en su consultorio, se cuestiona algunos aspectos de la prevención y explica, en forma amena y didáctica, cómo funciona la medicina preventiva en relación con lo que le ocurre a un individuo en particular y no a la población en general.

La medicina preventiva es un tema que cada día adquiere mayor relevancia mundial. Pese a que las controversias y debates que genera están en notable aumento en otros países, en Argentina es poca la bibliografía y la difusión en torno a este ámbito de la salud. De todos modos, Los nuevos enfermos, no es un libro centrado en los beneficios de la medicina preventiva, al contrario, se trata de una crítica constructiva a estas acciones, mostrando aquellos aspectos que pueden no ser tan positivos.

Cuando los médicos o los periodistas intentan explicar temas de su práctica cotidiana en los medios de comunicación suelen ocurrir problemas relacionados con simplificar aspectos complejos que requieren cierta elucubración. Por eso, otro aporte importante del libro es que está escrito en forma de ensayo y tiene un lenguaje ameno y sencillo, ya que está dirigido a la población general aunque también seguramente les resultará de interés a los profesionales de la salud.

Todos creemos y aceptamos que la medicina preventiva mejora la calidad de vida de las personas, pero no solemos cuestionarnos si su aplicación puede causar daño.



El médico toma la presión a sus pacientes, los pesa, les pide análisis de colesterol y de glucemia; a las mujeres les realiza un Papanicolau, les pide una mamografía y una desintometría ósea. Quiere cuidarlos; busca detectar riesgos y prevenir daños para ayudar a sus pacientes. En este proceso de búsqueda del riesgo se detectan enfermedades, y así aparecen los 'nuevos enfermos', personas que se sienten sanas a quienes el médico les ha encontrado un problema de salud.


¿Tiene sentido todo esto? ¿Todas las personas que el médico quiere cuidar se benefician con la detección precoz de las enfermedades? ¿Puede uno llamar enfermedades a estos hallazgos? Estos son los interrogantes del autor, un médico de familia que está convencido de la importancia de la Medicina Preventiva y ha dedicado tiempo a reflexionar con sus colegas y sus pacientes acerca del impacto de ser catalogado como enfermo.



Invitamos a compartir la lectura de este libro a todos aquellos interesados en esta apasionante reflexión, tanto a la comunidad en general como a los profesionales de la salud.