| 3 cuotas de $18.433,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.300,00 |
| 6 cuotas de $9.216,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.300,00 |
| 1 cuota de $55.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.300,00 |
| 2 cuotas de $32.875,85 | Total $65.751,70 | |
| 3 cuotas de $22.626,92 | Total $67.880,75 |
| 3 cuotas de $23.563,33 | Total $70.689,99 |
| 3 cuotas de $23.808,49 | Total $71.425,48 |
| 1 cuota de $55.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.300,00 |
| 9 cuotas de $7.973,03 | Total $71.757,28 | |
| 12 cuotas de $6.462,72 | Total $77.552,72 | |
| 18 cuotas de $5.024,00 | Total $90.432,09 |
| 3 cuotas de $18.433,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.300,00 |
| 6 cuotas de $9.216,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $55.300,00 |
| 2 cuotas de $29.646,33 | Total $59.292,66 | |
| 15 cuotas de $5.584,56 | Total $83.768,44 |
| 1 cuota de $60.747,05 | Total $60.747,05 | |
| 6 cuotas de $10.880,27 | Total $65.281,65 |
| 3 cuotas de $22.567,93 | Total $67.703,79 | |
| 6 cuotas de $12.777,06 | Total $76.662,39 | |
| 9 cuotas de $9.776,42 | Total $87.987,83 | |
| 12 cuotas de $8.227,71 | Total $98.732,62 |
La adolescencia es un ciclo evolutivo, un periodo de tiempo inevitable, una etapa de la vida que todos y todas tenemos que atravesar para poder continuar con nuestro proceso de crecimiento hacia la vida adulta. Pero, un día, tu hijo o hija, cuando cumple los once o doce años, cambia y se convierte en una persona diferente que te deja perplejo y asombrado. Frente a estos cambios, muchos padres y madres se sienten desorientados, desalentados, desprotegidos, sin recursos personales ni educativos para afrontar esta etapa y salir de ella lo más airosos posible. Podemos decir que la adolescencia es un periodo normal e inevitable de la vida de nuestros hijos, pero ¿cómo sobrevivir a ella? Este libro te ayudará a prepararte para poder interpretar sus signos, contener sus gestos, filtrar sus comentarios, alejarse de sus provocaciones, no desafiar sus miradas y, sobre todo, a no entrar a un «cuerpo a cuerpo» en el que, por lo general, todos salen lesionados. Durante la adolescencia de tu hijo, disfrutarás y sufrirás, pero cuando pasen los años lograrás mirar a tu hijo o hija a los ojos y decirle con nostalgia y sin reproche: «Lo que me hiciste pasar».
