| 6 cuotas de $4.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000,00 |
| 1 cuota de $29.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000,00 |
| 2 cuotas de $17.240,50 | Total $34.481,00 | |
| 3 cuotas de $11.865,83 | Total $35.597,50 |
| 3 cuotas de $12.356,90 | Total $37.070,70 |
| 3 cuotas de $12.485,47 | Total $37.456,40 |
| 1 cuota de $29.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000,00 |
| 12 cuotas de $3.993,30 | Total $47.919,60 |
| 3 cuotas de $9.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000,00 |
| 6 cuotas de $4.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000,00 |
| 9 cuotas de $4.747,30 | Total $42.725,70 | |
| 18 cuotas de $3.338,22 | Total $60.088,00 |
| 3 cuotas de $11.174,66 | Total $33.524,00 |
| 3 cuotas de $11.920,93 | Total $35.762,80 | |
| 6 cuotas de $6.781,65 | Total $40.689,90 | |
| 9 cuotas de $5.211,94 | Total $46.907,50 | |
| 12 cuotas de $4.401,23 | Total $52.814,80 | |
| 18 cuotas de $3.650,77 | Total $65.714,00 |
| 6 cuotas de $6.241,76 | Total $37.450,60 |
El contacto con animales es un aporte para que chicos y jóvenes con dificultades puedan encontrar un nuevo lugar en sus historias. Domésticos o salvajes, se convierten en personajes con quienes pueden intercambiar papeles, favoreciendo así que, en alguna esquina del futuro, ellos puedan encontrarse en mejores condiciones para conjurar los fantasmas de su pasado y animarse a enfrentar el porvenir.
Los animales son una alteridad amigable y enriquecedoramente azarosa. Jugar con una cría animal es lo contrario de sujetarse a una programación. Una vez allí, es posible plasmar intervenciones que los ayuden a diseñar nuevos modos de lazo social con otros y de intimidad con ellos mismos. Que los acerquen al cachorro, y los alejen del autómata.
Entre chicos y animales surge un mundo enormemente enriquecedor para quien padece serias dificultades en la conexión con otros. A través de ese lazo fuera de serie, ellos pueden entrar en contacto con eso otro, también suyo, puesto allí. Y permitir entonces el ingreso de lo rechazado, admitirlo como propio, descifrarlo, producir algo nuevo y ponerle palabras al gruñido o al silencio.
