¿Qué pasaría si hiciéramos algo sin pensar por qué o para qué? ¿Y si intentáramos no saber nada? ¿Olvidarnos de las cosas? ¿Perdernos? ¿Qué pasaría si habitáramos el mundo sin querer conquistarlo? Las autoras de este libro nos invitan a Filosofar desde la infancia. A pararnos en ese punto vital desde donde mirar con otros ojos: observar con las manos, observar con todo el cuerpo; viajar entre preguntas; actuar y ser espectadores de nuestra propia obra; jugar una y mil veces al teléfono descompuesto, al vos si, ¿vos no? La filosofía busca volver sobre la realidad, recordarnos que podemos crear nuevos sentidos, asombrarnos, equivocarnos, barajar y dar de nuevo. En la escuela, como espacio de encuentro y de cambio, pero también en las calles, en las casas y en cualquier lado. Este libro es un camino hacia esa aventura obstinada:

«El asombro es uno de esos patrimonios de la humanidad. La capacidad de convertirlo en motor, rumbo y puente con otros es un don que debemos preservar». Luis Pescetti, del prólogo

Filosofar Desde La Infancia Y Perderse En El Camino - Florencia Sichel

$2.950,00
Filosofar Desde La Infancia Y Perderse En El Camino - Florencia Sichel $2.950,00

¿Qué pasaría si hiciéramos algo sin pensar por qué o para qué? ¿Y si intentáramos no saber nada? ¿Olvidarnos de las cosas? ¿Perdernos? ¿Qué pasaría si habitáramos el mundo sin querer conquistarlo? Las autoras de este libro nos invitan a Filosofar desde la infancia. A pararnos en ese punto vital desde donde mirar con otros ojos: observar con las manos, observar con todo el cuerpo; viajar entre preguntas; actuar y ser espectadores de nuestra propia obra; jugar una y mil veces al teléfono descompuesto, al vos si, ¿vos no? La filosofía busca volver sobre la realidad, recordarnos que podemos crear nuevos sentidos, asombrarnos, equivocarnos, barajar y dar de nuevo. En la escuela, como espacio de encuentro y de cambio, pero también en las calles, en las casas y en cualquier lado. Este libro es un camino hacia esa aventura obstinada:

«El asombro es uno de esos patrimonios de la humanidad. La capacidad de convertirlo en motor, rumbo y puente con otros es un don que debemos preservar». Luis Pescetti, del prólogo